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¿Cómo mejorar la comunicación con mi hijo adolescente?

¿Cómo puedo mejorar la comunicación con mi hijo adolescente?

La adolescencia es un periodo especialmente difícil y delicado, debido a todos los cambios que ocurren en el organismo tanto a nivel físico como a nivel mental. A esta edad la persona tiene que lidiar con montones de preocupaciones relacionadas con su imagen, sus cualidades y las nuevas experiencias a las que se enfrenta, sin disponer en muchos casos de los recursos necesarios para afrontarlas. Así, la pubertad se convierte en una época sumamente estresante, donde superar el miedo al rechazo y dejarse conocer sin tapujos, se hace realmente complicado.

Sabemos que el adolescente suele percibir sus vivencias como únicas e irrepetibles, y que a menudo considera que nadie es capaz de ponerse en su lugar, y menos sus padres. Además, los cambios bruscos en el estado de ánimo y en la opinión acerca de uno mismo con frecuencia derivan en aislamiento, ya sea buscado o no. Y como es lógico es difícil dar con la fórmula exacta que permita conectar con el adolescente y conseguir que se sienta dispuesto a compartir sus esperanzas, miedos o experiencias más íntimas.

Claves para mejorar la comunicación con su hijo adolescente

Es verdad que en ocasiones no resulta nada fácil encontrar el equilibrio entre la curiosidad y la intromisión en la vida del adolescente. Sin embargo, es importantísimo conseguir expresar el interés justo por sus intereses y vivencias, sin llegar a convertir la conversación en un interrogatorio. Es decir, hay que mostrar un interés sano, respetando su vida íntima y aceptando su derecho a guardarse determinadas cosas para sí. Invadir su espacio personal tendría un efecto contraproducente y al sentirse acusado es más probable que se encierra en sí mismo.

Así, respetar su privacidad contribuye a forjar la confianza y aumenta la probabilidad de que el día de mañana se muestre dispuesto a compartir sus inquietudes o problemas. Pero antes de hablar, hay que aprender a escuchar. Escuchar sin interrupciones, sin juzgar o culpar. Esta es una de las claves más importantes a la hora de crear un ambiente seguro donde se sienta comprendido. Y, por supuesto, no se olvide de motivarle a expresarse más a menudo, reforzándole y agradeciendo la confianza depositada.

Elegir el lugar y el momento oportuno también es de suma importancia. Las personas no nos sinceramos cuando se nos ordena, sino cuando tenemos la necesidad de hacerlo. Y un sitio tranquilo, donde no será escuchado o interrumpido por otros, hace más probable que se sienta dispuesto a compartir. Las actividades conjuntas (practicar deporte, jugar, limpiar, etc.) facilitan las conversaciones y el interés sincero ayuda a mantenerlas. En este sentido, procure que las preguntas que le haga sean concretas y reflejen que efectivamente le ha estado prestando atención.

Invítele a participar en los asuntos familiares . Es una forma de hacerle ver que le percibe como una persona adulta, capaz de opinar e involucrarse en las decisiones que conciernen a toda la familia. Es algo que le ayudará a sentirse más integrado y fomentará la cercanía y si no está de acuerdo con sus ideas, en vez de contradecirle abiertamente, déjele claro que su punto de vista es valioso para usted, antes de ofrecerle otras alternativas. Y por último, recuerde que cuanto menos le aconseje, más buscará su opinión .

 Claves para mejorar la comunicación con su hijo adolescente

Para finalizar nos gustaría destacar que no hay dos casos iguales y que la misma estrategia que funciona con un adolescente puede fracasar con otro. Hay muchas variables a tener en cuenta, pero esperamos que estas reglas básicas de comunicación con el hijo adolescente les sean de ayuda. Y si consideran que la problemática les supera, siempre pueden consultar al psicólogo que les dará pautas concretas y adaptadas a su caso particular, y además les ayudara a manejar el malestar personal producido por la situación.

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